Los materiales necesarios son: boquilla, hilo de tejer, ganchillo,
tela de forro y aguja.
Para este proyecto en crochet deberás emplear
las siguientes puntadas: punto cadena y punto bajo. Sin embargo, si lo que
prefieres es hacer uso de otro tipo de punto de igual forma puedes hacerlo.
Comienza con una cadeneta un poco más larga que el
diámetro de la boquilla, inicia con un punto bajo, hasta lograr el tamaño que
deseas para la boquilla. Procede a doblarlo a la mitad y cose un lateral y la
parte inferior.
En este punto pasaremos a colocarle el forro al monedero.
Para esto, será necesario emplear un trozo de tela que tenga el doble de la
altura del monedero y realiza una marca de la misma. Posteriormente, deberás
plancharlo y coserle un doblez. Una vez que hayas introducido el forro en el
interior, es necesario colocar la boquilla. Es preciso que coincidan los
laterales con las bisagras de la boquilla y debes sujetarle el trazo
empleando alfileres para evitar que por accidente se mueva y debamos hacerlo de
nuevo. Lo que nos haría perder un valioso tiempo corrigiéndolo.
A partir de aquí nos dispondremos a enhebrar una aguja de
coser con el mismo hilo que hemos usado para hacer nuestro monedero. Es vital
que la abertura sea de un tamaño considerable para que permita que el hilo se
desplace con facilidad por ella e igualmente pequeña para que sea fácil
introducirla por los orificios de la boquilla. Cuando estés por concluir,
vuelve para realizar una puntada doble, hazlo por un lado y luego por el otro.
De este modo, el monedero quedará bien reforzado garantizando que su duración y
su resistencia será mayor ante los embates del uso constante.
Ahora manos a la obra querida tejedora.

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